HALLAR EL CENTRO
Diciembre de 2007 por ©Refugio de Paz y Verdad de Silvia Paglioni
“Quédate inmóvil
y descubre tu centro de paz.
En toda la naturaleza
las diez mil cosas circulan,
Pero cada una vuelve a su fuente.
Volver al centro es paz.
Halla el Tao volviendo a la fuente.” (Tao 16)
Mientras la vida moderna acentúa la superficies de las cosas, el Tao enseña que sin el centro, la superficie no significa nada. No es lo que parecemos, lo que hacemos, sino lo que SOMOS lo que tiene significado y propósito.
El océano es un símbolo del Tao: vasto, fluido, siempre en movimiento. Debajo de su superficie turbulenta están las profundidades quietas. Debajo de la superficie inquieta de nuestra vida hay una fuente profunda de paz, poder e inspiración.
¿Quién Soy yo?
Emily era el compendio de una persona no centrada. Su vida estaba estructurada por otra gente. Tenía un problema: La navidad. El novio quería que fueran a esquiar, los padres querían que se quedaran en la casa y el jefe le había pedido que hiciera un trabajo extra.
-¿Qué desea hacer para usted?
-No sé. No sé lo que pienso… sobre nada.
Cuando se está durante años tratando de agradar a los otros, la persona más se “entumece” (envara) emocionalmente. Hasta los movimientos son rígidos, casi mecánicos. Emily había satisfecho las necesidades de otra gente hasta que las lealtades opuestas convirtieron los conflictos en crisis. Los “deberes” opuestos la estaban destruyendo.
Examinamos sus compromisos separando las opciones positivas de la culpa y la obligación. Centrada en sus propios sentimientos, la vida de Emily se ha vuelto más armoniosa.
Hay que volver al centro… ¿Cómo? Eliminando palabras:
DEBO cambiarla por ELIJO
NO PUEDO cambiarla por NO QUIERO
Cuando afirmamos nuestro DERECHO a ELEGIR aparece el poder personal, se hace consciente el centro.
El Tao enseña que toda la vida es dinámica.Todo evoluciona constantemente. Shakeaspeare escribió: “TODO EL MUNDO ES UN ESCENARIO”, que cada uno representa muchos papeles. NO CONFUNDA NUNCA SU CENTRO con los roles que representa. Los roles son rígidos y sin vida. Si alguna parte de su vida (empleo, familia, pareja, cuerpo) es una fuente de ansiedad, de culpa o de cambios radicales de estados de ánimos, se está IDENTIFICANDO excesivamente con ella.
La identificación excesiva fragmenta nuestro sentido del Yo. En nuestra sociedad se promueve mucho la identificación con nuestra carrera: Ej. Juan, abogado; o: ingeniero, Pedro. Nos definimos quienes somos por lo que hacemos. Tao enseña a ver más allá de las categorías. QUIENES SOMOS ES MAS DE LO QUE HACEMOS.
Sería así la enseñanza:
“Tengo un profesión pero no soy mi profesión.
Tengo una familia, pero no soy mi familia.
Tengo una relación, pero no soy mi relación.
Tengo un cuerpo pero no soy mi cuerpo
Tengo una causa, pero no soy mi causa”….
Todo se vuelve más saludable cuando dejamos de identificarnos excesivamente con cada una de ellas.
Separarnos del exterior, lo cual no significa que no podamos comprometernos o gozar de nuestro trabajo, familia, pareja, causa, etc., es sólo no identificarnos.
La separación no significa abandonar, sino ABRIRNOS a la fuente de vida, al Tao.
Nuestro centro es nuestra fuente de Paz, el tesoro que llevamos junto al corazón. Podemos gozar de las bendiciones de nuestras vidas pero no poseerlas. Es aprender a FLUIR, como fluye el río alrededor y a través de nosotros. Cuando entendemos esto, hallamos nuestro centro.
“La persona Tao acepta el Uno
Y vive en paz según su modelo
No te demores en tu ego y descubrirás tu alma.
Evita los trabajos orgullosos y tu trabajo perdurará.
Si no compites, nadie en la tierra competirá contigo.
Sigue la sabiduría antigua:
“CEDE Y SUPERA”
La paz verdadera se logra
CENTRÁNDOSE
Y mezclándose con la vida” (Tao 22)
Respétate y Respeta el proceso…
Resumen adaptado que realice para Refugio de Paz y Verdad, del capítulo 9 - “Hallar el Centro” del libro “El Tao de la Paz Interior” de Diane Dreher (Terapéuta) -1993 -Ed. Planeta (Argentina) - ISBN 950-742-397-3. Libro recomendado, con muchos ejercicios personales.
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